Emprendimientos inmobiliarios

Los exiliados cubanos
hacen cola
para pegarle
a Maradona

UN PROYECTO
MILLONARIO LO TIENE
COMO PRINCIPAL
ATRACCIÓN

Todo comenzó a partir de una iniciativa de la actual manager del ex futbolista, su ex-esposa Claudia Villafañe, quien creyó que sería provechoso incluir a Maradona en el proyecto de Real Estate (bienes raíces) en Miami Beach con una inversión de 83 millones de dólares.

En principio este complejo de viviendas de lujo, denominado Tívoli, llevará la imagen de Maradona como estrategia de marketing. Claro que comprar una propiedad no será nada barato: se construirán 72 viviendas y 18 oficinas y sus precios oscilarán (de acuerdo al piso y la ubicación) entre 700 mil y 1 millón y medio de dólares.

El mega emprendimiento está a cargo de la empresa La Playa Properties www.laplayaproperties.com cuya propietaria es Linette Guerra (amiga personal de la ex de Diego) y del multimillonario abogado Tom Farell, quien también se ha involucrado en los negocios inmobiliarios.

Según explicaron las fuentes consultadas el proyecto estará finalizado recién dentro de dos años. Al parecer Diego cobraría alrededor de un millón de dólares o se quedaría con alguna propiedad a cambio de sus "servicios".

Y, aunque recién comienza la difusión sólo por presentar este proyecto en un conocido hotel de la ciudad Buenos Aires, Maradona ya habría recibido 50 mil dólares. Nada mal por poner su imagen en una casa de lujo.

Reacciones de la colectividad cubana
La noticia publicada en Miami por uno de los medios pertenecientes a los anticastristas recalcitrantes conocidos como "gusanos", habla de la aviesa e intencionada provocación que se le intenta hacer al exilio cubano, erigiendo un moderno edificio que llevará el nombre de Diego Armando Maradona, al que se le agregará una plaza con una gigantesca estatua de bronce.

Elsa M. Rodríguez, una residente, que pertenece al foro de los "Hermanos Secretos de Cuba", estima, sobre la posible construcción del edificio en Miami, que "la inteligencia de los exiliados está en no dejarnos provocar.
"Muchas personas ven en Maradona a un tremendo jugador de fúbol, otros lo consideran un héroe porque su equipo le ganó al de Inglaterra con un gol bastante dudoso y que según la opinión de la gente entendida lo hizo con la mano... Para mí no es un héroe un individuo que ha vivido consumiendo droga, que admira a un tirano como Fidel Castro y marca su piel con la figura de un asesino. De todas formas no creo que Maradona tenga los medios económicos suficientes para costearse la construcción de un edificio, ni de un monumento, ni siquiera de un banquito para esperar el autobús, ya él lleva muchos años viviendo de su pequeñísimo momento de gloria y a costas de la benevolencia del tirano cubano, quien lo utiliza para sus fines publicitarios. Ahora bien, la mano larga de la dictadura de la familia Castro sí tiene dinero, mucho, demasiado, todo el que se han robado tras casi 50 años de dictadura. Ellos saben que la sensibilidad del cubano exiliado es grande, han sido muchos años y mucho el sufrimiento, y su modus operandi es el de siempre: divide y vencerás. Por ello desde hace mucho han tratado de que el exilio histórico se distancie del exilio reciente, pretendiendo que los cubanos somos todos muy intransigentes. Por mí que Maradona o sus promotores escondidos tras las vestiduras de alguna ONG, construyan no uno, sino muchos edificios. Para nosotros deberá ser como si no existieran porque ya está bien de dejarnos provocar por nuestros enemigos. Los que decidan ocupar ese o esos edificios, seguramente serán gente de su misma calaña, a quienes no les interesa el sufrimiento del pueblo cubano, ni la deshonra en la que están sumiendo a los pueblos de Hispanoamérica a los que están llevando a la misma ruina de Cuba, con su nuevo Socialismo del Siglo XXI. Además, recuerden que perro que ladra no muerde. Primero véamos si de verdad construyen algo, o se queda como siempre en un puro bla, bla, bla..."

"Paciencia - pide Aldo Rosario-Tuero, director de Nuevo Acción un boletín electrónico que se distribuye por Internet.
"Eso es lo que ellos quieren, que la gente pierda la cabeza, estoy seguro que lo ha hecho (Maradona) con mala intención; pero hay muchas maneras de cobrarse sin hacer una locura... En Miami hay mucho cubano con billete, que puede y estoy seguro que sabrán como contrarrestar su proyecto", explica, declarando un virtual estado de guerra contra el "pibe de oro".
"Por ahora yo propongo que se averigüe la dirección de la infraestructura, y en el lugar más cerca que se pueda del mismo, se construya un monumento a las víctimas del castrismo, parecido al que hay en Miami Beach sobre el Holocausto, pero de mayor dimensión. Y que en letras bien grandes que se puedan leer desde su edificio, se le ponga un mensaje a todos los "amigos de Castro", por supuesto, un mensaje fuerte y directo al corazón. Y quién sabe, tal vez algún artista del grafitti puede hacer una caricatura cercana al lugar del susodicho en su mejor "pose"...
"No se desesperen, quizás la estatua del pibe sirva de urinario público. ¿Se imaginan? La simple evacuación vesical repetida y constante puede convertir al efedrínico cocainómano en blanco certero de nuestras uretras", remató otro cubano que se identificó como Porfin Libre González, obviamente un nombre bastante rebuscado.

"¿Legalizaron las drogas o el consumo de drogas en los Estados Unidos? -pregunta sorprendido ante la noticia un tal Alexis que también dice ser cubano. "No entiendo eso de hacerle un homenaje al desaguacatado ese de Maradona, que lo único que ha hecho es jugar bien al fútbol, porque fuera de eso no es ejemplo de nada para nadie a no ser que por detrás de esto esté la mano oculta de la Habana creando otra situación conflictiva con los exiliados cubanos en Miami para desviar la atención del problema en Cuba ahora que la dirigencia gangsteril de la isla se están muriendo uno tras otro. Bien es sabido que uno de los mayores huele al trasero de Fidel, es el tal Maradona al que le permitió estar en Cuba realizando todas sus malcriadeces cocainescas, un tipo que como deportista debería ser ejemplo para la juventud y es todo lo contrario, una persona totalmente inestable, impertinente y que repito no es ejemplo de nada para nadie en el orden moral y personal, ¿entonces cuál es el homenaje inclusive en una ciudad que me parece que es más por el beisbol que por el fútbol, tal vez esté equivocado, pero bueno mejor hagan el museo de la marihuana y la cocaína."

"¿Permitirían los judíos que en Miami Beach se erigiera un complejo de edificios que llevara el nombre de un adorador de Hitler, como por ejemplo, la cinematografista Lenny Reifenstal, realizadora de "Olimpia" y "El Triunfo de la Voluntad"? Seguramente que no. Emplearían todos los medios, legales, económicos, lobby y hasta amenazas, para evitar la afrenta. ¿Somos los cubanos menos que los judíos?", clama el boletìn electrónico Nueva Acción distribuido a la colectividad cubana.

No hay duda que Diego Maradona sigue siendo una atracción por lo que dice, por lo que no dice, por lo que hace y por lo que no hace. El ex futbolista nació para ser amado u odiado pero nunca enaltecido y respetado. Su exposición pública y su conflictiva vida personal le ha puesto un precio a su vida, como si fuera carne de cañón. ¡Una lástima!

Cuentos de ciudad

Pido disculpas a los entendidos que dicen que los animales no tienen inteligencia sino instinto, pero en 1997, en Basilea (Suiza), asistí a las peripecias de un perro, lo suficientemente "inteligente" como para descreer que solo lo impulsara su instinto.

Estaba esperando el autobús en la parada de Elsästrasse a las 5 de la tarde de un día laborable, cuando mirando hacia atrás divisé a pocos metros a un perro (de esos a los que les dicen comúnmente raza "perro"). Tenía orejas, hocico, ojos, patas y cola y eso para mí era suficiente. Se encontraba ocupando uno de los lugares de la fila que se había formado detrás mío en una "dársena" (así se le llama) que brinda seguridad a los transeúntes.
En principio creí que estaba acompañado. Cuando el bus amarillo de dos vagones que llevaba un fuelle en el medio se detiene, subo y me desplazo hacia el fondo. Fue en ese momento que presté más atención al perro que había subido detrás mío.

El animal quedó sentado frente a la puerta central, bastante agitado, con la boca entreabierta y húmeda salpicando saliva. En principio, miré a mi alrededor y no ví a nadie interesado por la escena. Solo yo. El resto del pasaje, sentados y parados, parecían cumplir su rutina diaria: uno leía el periódico gratuito que se recoge de un exhibidor en la misma parada del bus; dos mujeres de edad avanzada pero muy coquetas dialogaban en alemán entre murmullos y pequeñas risas; un joven rubio observaba la calle a través del vidrio de la ventanilla... Nada sucedía que llamara la atención de los pasajeros. Mientras tanto, el perro seguía firme frente a la puerta a la que no le quitaba los ojos, esperando quién sabe qué...

Lo primero que me llamó la atención fue que el conductor hubiese permitido ascender al bus a un perro sin pedirle el ticket del boleto como sucede en Argentina con cualquier pasajero humano. Evidentemente, en Suiza, los animales viajaban gratis y sin boleto. Pero de esto jamás iba a enterarme (salvo que lo hubiera preguntado), porque es rarísimo ver a un inspector solicitando los boletos a los pasajeros. ¿Para qué? Todos los que viajan pagan su boleto o abono. ¡Bah! Me cuesta explicarlo porque es una cuestión de cultura, que sólo podría poner en duda un argentino.

Para aquellos que no conocen el sistema local, les cuento que en Suiza los que no tienen abono pueden conseguir un ticket en la misma parada. Allí hay una máquina electrónica que se lo extiende después de colocar una moneda de dos francos suizos (boleto mínimo). Bastante distinto a lo que sucede en Argentina donde debieron colocar las expendedoras de tickets dentro de los buses para evitar que las roben.

Siguiendo con el hilo del relato, otra cosa que llamó mi atención era saber si el perro sabía dónde iba a bajar y, por supuesto, enterarme si se trataba de un perro callejero, de algún animal que había salido de compras o para hacer algún trámite y estaba regresando a su casa. Al cabo de 10 minutos en una zona contigua al rio Rhin y cuando varios pasajeros habían descendido saludando con un ademán cariñoso al animal que casi no se había movido del lugar, el perro se levantó y con esa impaciencia propia de los canes cuando está algo por suceder apenas abrió la puerta pegó un brinco que lo depositó en la acera. Se dirigió apurado hacia la esquina y mirando hacia uno y otro lado de la calle cruzó respetando el semáforo y se perdió por una calle lateral.

Yo no salía de mi asombro y esa perplejidad fue advertida por un pasajero que se acercó. Me habló equivocadamente en italiano, pero como yo comprendía y podía hablarlo correctamente no me distinguía demasiado entre un italiano, vaya a saber de qué región de la península, y un argentino que, como bien me dijeron una vez, hablaba como un italiano que hacía 30 años que vivía en la Argentina.

De todos modos, fue nada más que una impresión, porque uno puede encontrarse en cualquier parte de Suiza hablando en italiano (e incluso en español), porque el italiano es uno de los idiomas oficiales, en este orden de importancia: alemán, francés, italiano y romanche (este último corresponde al 3% de los 6 millones de habitantes que tiene Suiza). Esta última, es una lengua extraña mezcla de catalán, español antiguo, francés e italiano, pero bastante comprensible para el oído de un latino si presta la debida atención.

El hombre me preguntó: ¿Le extrañó la actitud del perro? Y de inmediato asistí perplejo al relato de la pequeña historia. Era el perro de un hombre ciego que había fallecido hacía ya ocho años. Seguramente adiestrado para hacerle compañía, el animal quedó solo cuando falleció su dueño.

La costumbre cotidiana que tenía el dueño del animal era tomar el autobús en esa misma parada en la que yo había ascendido a las 5 pm menos los días domingos en que su ruta no era la misma.

Durante esos ocho largos años, el perro imaginaba acompañar a su dueño por el mismo itinerario que lo hacía en vida y nunca fallaba: con frío, nieve, siempre estaba ahí y subía y bajaba en los lugares indicados. Mi interlocutor me contó que el animal era cuidado por todos los habitantes de Basilea pues esa historia se difundía año tras año como homenaje al dueño del animal y a su fiel compañero y se repetía hasta el cansancio en los principales diarios del cantón alemán. De manera que muy difícilmente alguien podía ignorarla. El animal no deambulaba por las calles hambriento y sin un lugar para dormir, por el contrario seguía viviendo en la casa de su antiguo dueño (aunque en ese momento era otro el propietario), éste le daba de comer, lo cuidaba, pero además los vecinos se encargaban de proveerle alimentos y hasta cuidados gratuitos en las veterinarias de la zona.

Qué tipo de instinto (para mí inteligencia) podía llevar a este perro a cumplir con ese protocolo... difícil saberlo. El animal conocía a la perfección el número del bus, dado que por esa parada circulaban no menos de 5 líneas y tres de ellas estaban individualizadas con distintos colores (amarillo, gris y verde).

¿No era que los perros no ven colores sino solo los blancos y negros? Alguien me lo dijo una vez y ahora lo recuerdo. Pero no sé si es cierto. De ser así, ¿cuál podría ser la explicación en este caso?.

CONCLUYÓ BTM 2009

 
IMPORTANTES RESULTADOS

PARA EL SEGMENTO

DE VIAJES DE INCENTIVOS

EN LATINOAMÉRICA
 
Chile se consolidó como una plataforma ideal de negocios turísticos en la edición recién concluida de la Business Travel Meeting (BTM 2009), que atrajo a cerca de 3.000 visitantes y permitió la celebración de más de 2.000 reuniones de negocios previamente concertadas, ratificándose como una feria con gran potencial de crecimiento y desarrollo futuro dentro del llamado cono sur.

Enfocada en el segmento de viajes de incentivos no monetarios, la segunda convocatoria de BTM Chile reunió a una gran cantidad de empresas y profesionales, tanto locales como regionales, conscientes todos de que la actual crisis económica se presenta como una oportunidad para invertir en fidelización y motivación de empleados y clientes.

Según Gonzalo Caballero, su director general, la feria demostró que "el segmento de viajes de incentivos es un mercado en franca consolidación en Latinoamérica, y que hoy las empresas están entendiendo los amplios beneficios que reporta esta modalidad".

El ejecutivo recordó en este sentido que el informe sobre Incentivos y Motivación regional, presentado en el marco del encuentro, evidenció que hoy un 67% de las empresas latinoamericanas cree que el uso de programas de incentivos se mantendrá o incluso se incrementará durante 2009.

Además de profesionales y entidades dedicadas especialmente al llamado segmento MICE, en la feria participaron igualmente grupos mayoristas, agentes de viajes, organismos oficiales, líneas aéreas y medios de comunicación vinculados indirectamente con la producción de eventos.